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the_dreaming

El Funeral

 

Ayer, domingo (técnicamente ya es martes, pero como no me he acostado aún, para mí sigue siendo lunes) murió una de mis tías, que también era una de mis madrinas (tengo dos, cosas de nacer en guirilandia), una de ocho hermanos de los que ahora mismo viven cuatro, entre ellos mi padre. No ha sido exactamente una sorpresa. Hace unos dos años que tenía alzheimer, no conocía a nadie y la tenían que atar a la cama. Casi igual que mi abuela, su madre, que murió en la misma cama, más o menos en las mismas circunstancias cuando yo era una niña. Era la hermana del que murió hace casi dos años, el del llavero de los chinos y vivía puerta con puerta con él.

Toda una vida de criada de los hijos, pidiendo y debiéndole dinero a todo el mundo porque nunca hubo dinero que les llegara. Porque este lado de la familia es una especie de compendio de todo tipo de patologías. Un marido que murió hace muchos años y que era un pederasta de mierda. Una hija ciega porque su marido iba de putas y le pegó una sífilis. Otro hijo que fue narco un tiempo y otro más que está en las listas de morosos de toda España. Un hermano ludópata casado una agorafóbica, otra hermana que hace tiempo muestra signos de alzheimer también, un hermano que en tiempos tuvo sus problemas con el alcohol casado con una adicta al ciberespacio (¡hola papá, hola mamá!) y el único hermano que es "normal"(que yo sepa) que está casado con una adicta a la limpieza. Podría escribir mil libros con tanto material.

Cuatro hermanos, tres hijos, tropecientos nietos, sobrinos y parentela varia...

...y media familia ausente porque al hijo que la cuidaba no lo puede ver nadie...cosas de herencias.

...y los pocos que sí estaban presentes en el tanatorio más preocupados por hablar del "desgraciado ese" en corrillos

...y yo que entro como una exhalación, con mis gafas de sol, sin ver a nadie y me dirijo directamente a su sala a saludar a los que están dentro,

...y yo que me despido un poco bruscamente cuando alguien me dice algo así como qué te voy a contar a ti y salgo a fumar un pitillo

...y yo que vuelvo a entrar y me paro a dar un beso a los de cada corrillo

...y un tío que cuenta un chiste y la risa de mi madre resonando en el pasillo mientras entramos en la capilla del tanatorio

...y algo que parece una caja de puros grande en una peana pero eso tampoco importa

...y un hijo que no la fue a ver en todo el tiempo que estuvo enferma, ni está en su entierro porque "no se habla con su hermano" (y que dice que lo primero hará es echarlo de la casa de su madre

...y sólo dos vecinos porque nadie pensó en poner una esquela, y a los que sí se enteraron les dijeron que la familia no recibía duelo.

...y una misa en la que apenas ocupábamos cuatro bancos.

...y un cura que llama a mi tía por el nombre de su DNI, no por el que usábamos todos

...y ninguna flor. Porque total, para qué le vamos a poner flores si la van a quemar.

...y a media ceremonia un grupito de gente que llega tarde porque estaba al lado tomándose un café

...y detrás durante la ceremonia los cuchicheos de otros que también llegaron tarde y que no se callaron ni un minuto en toda la ceremonia

...y una hija llorando -las únicas lágrimas- porque quería que a su madre la enterraran, pero otro pensó que para qué vamos a pagar contribución urbana

...y una incineración que pagarán de su propio bolsillo porque para qué vamos a pagar un seguro de decesos

...y a la salida una prima que ni sabía que tenía

...y la gente que se va sin despedirse ni decir ¿te llevamos?

...y mi madre presa de un ataque de histeria gritando en medio de un tanatorio porque va a llegar el taxi -y lleva hora y media apartada de su ordenador, ojito- y yo me estoy despidiendo de alguien.

...y yo que salgo y espero con ellos el taxi, que aún tarda en llegar,

...y yo que me pongo las gafas de sol, y me pongo los cascos y los subo al máximo...

...y la música lo llena todo...otra vez.

...y me olvido de la vergüenza ajena, de la propia, me olvido de esta familia de tarados mientras me digo que una de las razones para no casarme es no tener que invitarles a langostinos

...y me olvido de todos, menos de ella, que no se merecía esto. Ella, que merece que la recuerden.

Así que tía, estés donde estés, sólo sé que estás mejor y que no te pierdes nada.

Saluda a la abuela y al tío Pepe de mi parte.

 

 

 

Justicia

Acabo de darme cuenta de que la memoria me ha jugado una mala pasada.

Y no sé si eso es bueno o malo.

Hoy me he equivocado con la fecha de vuestros cumpleaños. 

Dentro de diez días vuelvo a subir este post.

Esto lo dejo como recordatorio de que cada día olvido un poco más. 

(Joder. Qué día de mierda.)

 

Viajando con Piglet

Le conocí por medio de Winnie. Jugué con él a las parejas. Intenté ayudarle e impedir que le hicieran daño y puse color en su vida. Es tierno, divertido, curioso, ha viajado por medio mundo...¡y es un cerdo! Rosa para más señas.

Es muy infantil, pero no puedo evitar sonreir cuando miro sus fotos . Echadles un vistazo y ya me contaréis. :)

 

Piglet en Kew Gardens, Londres.

 

 

©Ilustración: www.bobochu.com

 

Laín

Laín

La realidad no tiene nada de real

Laín

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[Voz1] He oído que alguien apuntó a Lain como objetivo.
[Voz1] ¿Quién es Lain?
[Voz2] Lain, hay información cero sobre ella.
[Voz1] Hace mucho tiempo que no veo a Lain.
[Voz1] ¿Quién es Lain?
[Voz1] ¡Una chica!
[Voz1] ¿Una chica?
[Voz1] ¡Fuerte!
[Voz1] ¿Qué es fuerte?
[Voz1] Metaforizar. Deseo. Poder. Luz en los ojos. Existencia.
[Texto] ¿Alguna vez has visto a Lain?
[Texto] Vive la monotonía el resto de la vida.
[Texto] Que Dios te bendiga.
[Texto] ¿Quién eres?
[Voz1] ¿Puedo hacerte una pregunta?
[Voz1] ¿Cuál?
[Voz1] ¿Eres un componente de los Knights?

**********************************

 

Conocela

Propaga el caos II: Por una vivienda digna

Propaga el caos II: Por una vivienda digna

©Ilustración: Nuala 

Hace tiempo, a propósito de un post en el que Nepomuk hablaba de una macroquedada para celebrar una orgía, comentaba entre otras cosas:

Nuala said...

Y digo yo. Si la juventud española es capaz de ponerse de acuerdo para organizar un botellón estatal y matar unas cuantas neuronas (como si les sobraran, je), ¿por qué no lo hace para exigir un presente y un futuro mejor? Que se acabe el empleo precario, poder tener acceso a una vivienda digna, que bajen las matrículas, más ayudas, el 0.7, ...ese tipo de tonterías, ya sabéis.

Que conste que no es nuevo. Mi época de universitaria me la pasé de mani en mani intentando conseguir cosas que total ni eran para mi (yo no pagaba matrícula, no vivía en Palestina, no era gay y no iba a hacer la mili, pero aún así apoyaba a los que sí. Y no, no era por saltarme las clases. Esas ya me las saltaba igual para jugar al póker.). Y siempre éramos los mismos pringaos. Sin embargo la manifestación más grande que recuerdo, esa a la que fueron TODOS, fue porque querían adelantar la hora de cierre de los bares. Juro que si de aquella supiera hacer bombas, hubiera volado la puta Plaza Roja. Estoy convencida de que la mitad de la gente está en el mundo sólo para hacer bulto. Ains.

27/3/06 14:39

 

Y mira tú por donde, se ve que alguien me ha hecho caso (o más bien, ha tenido la misma idea, que no era tan difícil). Así que dejo aquí constancia de esta iniciativa:

 

El domingo 14 de mayo a las 5 de la tarde se ha convocado una sentada en distintas ciudades de España para protestar por el precio de la vivienda.


Texto del correo

Por una vivienda digna

Hola a todos.

Sé que este correo electrónico se puede parecer a muchos de los que circulan por la red pero no es cierto. Este correo está siendo enviado por toda España para reivindicar nuestros derechos. Hemos asistido durante el mes de marzo a la convocatoria de multitudinarios macrobotellones, esta convocatoria es diferente.

En Francia, los jóvenes protestan por la “modificación” de los contratos basura. Muchas voces han sido las que se han quejado en este país porque los jóvenes no hacían nada. Pues bien, ¿se lo vamos a demostrar?


El domingo, 14 de Mayo a las 17:00 horas, sentada en

  • A Coruña: Plaza de Maria Pita
  • Alcalá de Henares: Plaza de Cervantes
  • Alicante: Explanada de España, frente a la Rambla de Méndez Núñez
  • Almeria: Plaza Circular
  • Ávila: Plaza del Chico
  • Aviles: Plaza de España
  • Badajoz: Plaza de San Francisco
  • Burgos: Plaza Mayor
  • Cáceres: Plaza Mayor
  • Ciudad Real: Parque del Torreón
  • Córdoba: Plaza de las Tendillas
  • Collado Villalba: Plaza del Ayuntamiento
  • Gijón: Plaza del Parchís
  • Graus: Plaza España
  • Guadalajara: Plaza Mayor
  • Huelva: Plaza de las Monjas
  • Huesca: Plaza Navarra
  • León: Plaza de San Marcelo
  • Logroño:Plaza del Ayuntamiento
  • Mérida: Plaza de España
  • Oviedo: Plaza de la Escandalera
  • Palencia: Plaza Mayor
  • Pamplona: Plaza del Castillo
  • Salamanca: Plaza Mayor
  • San Sebastián/Donosti: Jardines de Alderdi Eder, frente al ayuntamiento
  • Santander: Plaza del Ayuntamiento
  • Santiago de Compostela: Praza do Obradoiro
  • Segovia: Plaza del Azoguejo
  • Sevilla: Plaza Nueva
  • Sigüenza: Plaza de la Catedral
  • Soria: Plaza de Herradores
  • Teruel: Plaza del Torico
  • Toledo: Plaza de Zocodover
  • Valencia: Plaça Ajuntament
  • Vitoria/Gasteiz: Plaza de la Virgen Blanca
  • Zaragoza: Plaza del Pilar

Queremos todos una vivienda digna, una vivienda en la que podamos vivir y fundar nuestras familias sin estar destinando más del 50% de nuestro sueldo para pagarla. Si de verdad te importa tu futuro… ¿estarás allí sentado con tus colegas?

Esta convocatoria no ha sido convocada por ningún partido político, simplemente es la demostración de como la juventud española puede unirse para conseguir sus propósitos. Por eso se aconseja que no se lleven banderas que representen territorios o ideologías.

(Copiad y pegad el mensaje para que no se acumulen las direcciones, o poned las direcciones en CCO, pasadlo por móvil tambien para que llegue al mayor número posible de personas)

POR UNA VIVIENDA DIGNA, DIFUNDE ESTE MENSAJE, ¡¡PASALO!!


Podéis leer todos los particulares de la iniciativa, que no tiene carácter político, aquí: http://www.escolar.net/wiki/index.php/Sentada_por_una_vivienda_digna

Incluso si no te interesa participar, seguro que conoces a alguien a quien sí. ¿Por qué no ayudar a difundir la noticia?

Lo que es yo, ya os contaré cómo acabó la cosa, aquí en María Pita. ;)

 

©Ilustración: Nuala

 

10 pasos para tener un sitio menos donde leer

1. Olvidar recargar la batería de tu reproductor de mp3: Poco recomendable porque te obliga a escuchar las cosas que dice la gente a tu paso. Si consigues no cortarte las venas por el hecho de que hombres que  pueden ser tu padre  o tu abuelo te piropeen llegarás al punto 2.

2.  Ir por segunda vez a cafetería tranquila que has elegido porque el café está rico, siempre hay sitio para sentarse y puedes leer tranquilamente.

3. Que el camarero te recuerde de la vez anterior en que cruzasteis cuatro palabras: - ¿No me digas que vienes a leer otra vez? - Ermm sí, pero hoy es otro libro...

4. Que ese viernes el camarero no tenga demasiado trabajo, lo que le deja tiempo libre para charlar contigo entre una tarea y otra.

5. Ser amable y levantar la vista del libro cuando te preguntan algo. Sonreir por defecto si te hablan.

6. Contestar la verdad cuando te preguntan: ¿Con quién has quedado después? Con nadie. ¿Por qué? Huh, pues es que no conozco a mucha gente... y explicar que eso se debe a una combinación de trabajo alienante y volver a una ciudad después de vivir muchos años fuera.

7. Que te respondan con un: ya, yo desde que me casé tampoco tengo casi amigos. Y escuchar su historia.

8. Que el camarero te invite a tomar algo más tarde, cuando acabe, en un bar cercano donde normalmente se reúne con sus amigos los viernes.

9. Decir que gracias pero mejor no.

10. Pagar y que el chico, guapetón, majete, ocho años menor que tú, casado y con un hijo pequeño, te dé antes de marcharte un papel con su teléfono y su correo electrónico "por si cambias de opinión".

 

Ahora tengo que buscarme otra cafetería.

Vaya. 

Fool Mountain II

Fool Mountain II

Un hombre de 33 años de Oregón llega a un hospital de urgencias y dice que le duele la cabeza. Al hacerle unas placas descubren que tiene doce clavos de unos cinco centímetros en el cráneo. Cuando le preguntan cómo ocurrió, explica que tuvo un accidente con una pistola de clavos (o como se llamen esos chismes que sirven para poner clavos sin machacarse los dedos... un gran invento, sin duda). Finalmente reconoció que unos días antes había intentado suicidarse con la susodicha pistola. Milagrosamente NO le pasó nada. Nada de nada. Ninguna secuela. Tras quitarle los clavos (¿o son puntas? tengo que visitar más Leroy Merlin) los médicos decidieron que le faltaba un tornillo y le ingresaron un mes en la unidad de psiquiatría. Después pidió el alta voluntaria y se fue a su casa.

Parece un chiste, pero no lo es. Su caso ha aparecido hasta en revistas médicas, porque es la primera vez que alguien sobrevive a alojar en su cráneo tantos cuerpos extraños.


Y digo yo, con la cantidad de alternativas que hay, ¿qué tipo de persona decide suicidarse con una pistola de clavos? Vale, este se drogaba; pero aún así, una vez que te clavas el primero, con lo que tiene que doler eso, ¿quién se clava once más? ¿Tendrá la edad algo que ver? Porque el quiosquero del post anterior y el suicida tenían la misma: 33.

Oh bueno, en todo caso yo ya la he superado. Pero los que no....echaos a temblar. :D

Fool Mountain I

Fool Mountain I

O como diríamos en gallego "un monte de tolos".

Así catalogaré esas pequeñas historias de la estupidez humana que uno escucha o lee con perplejidad. La primera me hizo reir este fin de semana:

 

En Alemania alguien ha introducido billetes de euro falsos. Hasta aquí, normal.

A todo el mundo le puede pasar, que le cuelen una falsificación. Pero estos son pornoeuros. Los billetes son de 300, 600 y 1000 EROS. En vez de estrellitas tienen pequeños corazoncitos y están ilustrados con mujeres teutonas (ahem) o hombres musculosos con déficit de aceite. Aún así, hay quien los ha aceptado. ¿Qué tipo de persona acepta un billete así? Pues según cuentan aquí, un quiosquero alemán de 33 años aceptó uno de €600 pensando que sería un billete que nunca había visto, y le dio el cambio a su cliente, nada menos que €534, tan tranquilo. Supongo que en el banco siguen descojonándose con la historia.

Ahora lo que probablemente empezó como una broma se ha convertido en una estafa. Y yo quiero unos billetes de esos. :D 

 

 

 

A la noticia llegué vía Neatorama (que a su vez enlazó Vendell , aunque él hablaba de otra noticia) que es una especie de delicioso catálogo de curiosidades y majaderías.  

Esperando el tsunami

Hoy a las 7.30 me despertó un terremoto. Y no es una metáfora .

Al parecer se originó en el mar, tenía fuerza 5 en la escala de Richter, y es el de mayor magnitud detectado en esta zona en muchos años. No ha habido desperfectos, ni consecuencias que yo sepa. Para un día que no tenía que madrugar...

Rosa y el libro

Rosa y el libro

Hoy se celebra Sant Jordi en Cataluña, y los telediarios se hacen eco de la noticia, mostrando a la gente comprando libros y rosas de colores imposibles en los puestos establecidos ad hoc. También dedican un minuto para hablar del placer de la lectura y cómo llegan a él algunas personas.

Una anciana a la que llamaré Rosa, que podría ser mi abuela o la tuya, cuenta que está leyendo a Luis Sepúlveda y hace un pequeño resumen del argumento de Historia de Una Gaviota y Del Gato Que Le Enseñó a Volar. Ella aprendió a leer hace poco porque quería poder leer las cartas que su marido le había enviado desde el frente y que ella había conservado todos estos años. Y sonrío a esa anciana que acaba de cerrar un círculo delicioso, mientras me pregunto si conocerá el título de la novela que hizo universalmente famoso a Luis Sepúlveda: Un Viejo Que Leía Novelas de Amor.

V de Viernes

V de Viernes, de Vendetta y de Victoria. 

He ido a ver la peli en horario de máxima audiencia, a cenar y hasta he recorrido un par de bares. Yo sola.

A pesar de que la peli es bastante floja, me lo he pasado estupendo y ya me caigo mejor.

Hala. Prueba Superada.

Cool 

 

 

 

Pensar en verde

Pensar en verde

«Las ideas sirven para cambiar el mundo. Es para lo único que sirven. Si miras a tu alrededor, prácticamente todo lo que te rodea procede de la mente humana. Vivimos en el interior de nuestras propias mentes. Le damos forma a lo que nos rodea en nuestra mente, y nos rodeamos con nuestras propias ideas.» Alan Moore

 

 

Ayer me harté de mi misma y me fui a dar una vuelta a que me diera el aire.

Ya sé que no tiene nada de peculiar salir solo. Que hay seres perfectamente autónomos que lo hacen con frecuencia. Pero no es mi caso. Ir sola a un bar, un concierto o al cine para mi es impensable. Prefiero no hacerlo, ver la peli en DVD, lo que sea. Es bastante patético e infantil, pero le pasa a mucha gente. Y yo no soy ningún gigante mental ni estoy hecha de una pasta especial. Sólo soy una chica.

Pero ayer, me harté de ser esa chica. Tras una visita a una perfumería y a mi tienda de comics favorita, recorrí algunos de mis bares favoritos. En el Dublín me tomé un carajillo con nata mientras leía mis Hellblazer y Los Libros de la Magia: Vida en Tiempos de Guerra . En el Tranvía, Ojo con un Martini bianco que en principio iba a ser un café, abandonado tras un razonamiento del tipo: ¡qué coño, me apetece un Martini! y un breve repaso mental que me hizo recordar que el último me lo tomé en agosto. Y después un café en una terraza donde siempre tardan muchiiiiiiisimo en atenderte me permitió leer la serie entera de La Casa de los Secretos: El libro de la Ley. Para otro día quedan las Variaciones sobre las Tinieblas de Gustaw Herling-Grudzinski y la Psicopatología de la Viñeta Cotidiana (Catecismo Neurótico para Neoinfantes) de Jesús Cuadrado.

Cuando venía de vuelta se me pasó por la cabeza parar a un extraño, a cualquiera que pasara por la calle y decirle: Bésame.

La soledad es eso. Querer que alguien te toque para recordar cómo era.

Yo nunca me había sentido sola antes. Y no, no estaba borracha. Así que me fui para casa y me pedí un chino antes de que se me cruzara un cable. Porque yo no hago esas cosas. Sólo las pienso.

Y ya, ya estoy oyendo la vocecita esa diciendo: bueno, estás sola porque quieres, porque si quisieras...
Vale, pues será que quiero estar sola. O que no conozco a otra persona con la que quiera estar. Que no me parece justo salir con alguien a quien no puedo querer sólo para que me hagan compañía.

Será que soy humana, pero primero soy persona.

Y lo cuento porque aunque había decidido no escribir nada mas, tampoco suelo hablar con otros seres humanos, aunque irónicamente me pase al día hablando por teléfono, pero es trabajo. Sin válvulas de escape estallaríamos. Pues esta es la mía.

Pues eso. Que la vida sigue. Y nosotros seguimos. Y que es todo una mierda pero seguimos igualmente. Será por el espíritu ese del que hablaba, bac.

Y ahora a pensar en verde. Porque el 7 de abril estrenan V de Vendetta y esa la veo en el cine (o es buenísima o una birria...qué miedo ). PORQUE QUIERO.

 

©Ilustración: Nuala

Espíritu

Se me estaba ocurriendo que el espíritu humano es una cosa estupenda. Es lo que hace que a pesar de los contratiempos, sigamos adelante sin más razón. Cuando las voces absurdas son sólo recuerdos desdibujados, una voz interna nos sigue diciendo "yo quiero."

Saludos 

Gripes

¿Gripe del pollo?


A mí, lo que me preocupa es la gripe del gallina:

la cobardía es la peor y más contagiosa de las pandemias.

Menos mal que estoy vacunada y curada de espantos.

Latitud

Pura vida, dicen en Ecuador.
Puta vida, decimos en España.

Una consonante a veces marca la diferencia.

O a lo mejor es sólo cuestión de cambiar de latitud.

(latitud= latido + actitud)

 

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Hoy, autocita.

Releyendo cosas, encuentro este comentario que hice hace mucho tiempo. Como siempre que releo algo que escribo o escucho una grabación de mi voz, no me reconozco. Y me pregunto quién es esa persona que piensa y escribe estas cosas.

Leo y comento en muchos sitios. Lo que escribo allí suele ser lo primero que se me ocurre al leer el post. No le doy más vueltas. Y con el tiempo olvido qué he dicho.

Al contrario que con mis dibujos, no guardo ninguno de mis comentarios. Siempre digo que son pompas de jabón, un regalo que desaparecerá -puf- en unos meses cuando el sistema de comentarios lo elimine. Y eso me gusta. Lo mejor que puedo escribir (que tampoco es que sea mucho), lo escribí con humo, entre calada y calada, hace mucho tiempo. Ya no existe y no lo encontraréis aquí, ni allí, ni allá.

Hoy guardo este, con el mismo espíritu con que prensamos una flor en un libro. Para no olvidar el ramo. 

El hombre que nunca leyó Moby Dick (II y final)

La cinta quedó en el aparato. Isidro se dio cuenta en la cochera, al hacer la limpieza. Estuvo a punto de dejarla en la oficina pero se la llevó a casa. No la vio hasta el domingo por la tarde, sólo a medias, pero quedó cautivado por el argumento. Y la dejó en el salón, para verla el siguiente fin de semana. Decidió quedársela, único pecado venial en veinte años de trabajo. Se la puso el sábado desde el principio y se emocionó cuando acabó. Fue al baño para que ni Carmen ni los chicos le vieran llorar. Recordó a la chica rubita y pecosa, pegada en su asiento, ajena a la algarabía de sus compañeras.

-          ¿Alguien ha sacado esta película del videoclub?

-          No, no. Es mía. Menos mal que no la has llevado.

-          ¿Y de qué va?

-          Es la historia de una ballena. De una ballena blanca.

-          ¿Es buena?

-          Psché...

 

Desde entonces, si volvía solo de viaje, colocaba la película en el vídeo, para escuchar los diálogos. Dejó de oír la radio y acabó por aprenderse de memoria muchos fragmentos. Cuando tenía que esperar en el punto de destino, se colocaba la cinta y la veía, una y otra vez. A él también le habría gustado ser marino, esa clase de marino raso que contaba la historia. Se aficionó a pasear a la orilla del mar, en los viajes a ciudades costeras, y a visitar algunas tabernas del puerto. Un día se enteró por una pasajera que esa historia era parte de otra más rica.

-          ¿Un libro? ¿Así que esta película está contada en un libro?

-          Así es. Su autor es Herman Melville...

-          ¿Y cree usted que puedo encontrarlo fácil?

-          En cualquier librería un poco grande.

-          Muchas gracias. ¿Me puede apuntar el nombre del autor?

 

Compró el libro una semana más tarde. Salió de la tienda excitado soñando con leerlo, pero el sábado llegó la decepción. Sintió que la historia era más densa que la película. Nunca había leido un libro y contenía palabras que no entendía. Desde la primera: Albores. Además, era fatigoso seguir la escritura menuda, las descripciones. Por eso, lloró, pero esa vez de rabia. En el baño, para que ni Carmen ni los chicos le vieran. El domingo preguntó en la mesa.

-          Manu, ¿tú has leido Moby Dick?

-          No. ¿Es de una ballena, no?

-          Sí, de una ballena blanca. Y tú, Angela, ¿la has leido?

-          No, viejo, tampoco. Tengo mucho que estudiar y no me queda tiempo. ¿Por qué?

-          No, por nada. Era sólo una pregunta.

 

A Isidro le gusta sentirse en su autocar como un capitán de barco, navegando procelosos mares de alquitrán. Si va solo, recoge autoestopistas, sobre todo chicas, que le recuerdan la niña rubita que miraba embelesada la pantalla. Lástima que Carmen no pueda hacer lo que le hacen esas chicas, a veces también chicos. Está mayor para aprender, y mira que la quiere, pese a todo. A Ángela, claro, le daría vergüenza pedírselo, tan ocupada como está con sus cosas. Alguna vez lo ha pensado en casa, cuando estaban a solas, pero no se ha atrevido.

-          Ángela...

-          ¿Sí?

-          Esto... Nada. En realidad, estaba pensando en otra cosa.

-          Te estás haciendo viejo, papi.

-          Ya, ya lo sé, hija.

 

Durante semanas, libro y cinta viajaron en el armario del salpicadero. Cuando había oportunidad, Isidro escuchaba la película, ahora frustrado por saber que había una historia más completa y redonda, que él no podía comprender del todo. A veces, cuando esperaba a los turistas, tomaba el libro, lo comenzaba por sitios diferentes y se dolía por no comprender sin dificultad esa lectura engorrosa. En una ocasión que dejó el libro a la vista, una guía con acento inglés le preguntó:

-          Ah, está leyendo Moby Dick.

-          Sí, señora. Una buena novela.

-          Ya lo creo. Hay una versión de cine que no está nada mal.

-          Bah. Es mucho mejor el libro. Tiene más detalle.

-          Suele ocurrir.

 

Hay ocasiones en que la vida ofrece posibilidades luminosas. Deben darse muchas circunstancias juntas. Por ejemplo, que el libro estuviera fuera del armarito. Que la guía no acompañase ese momento a los turistas, mientras éstos almorzaban. Que Isidro estuviera al lado del mar y se sintiera en ese momento tan temerario como Gregory Peck. Que lloviera y que el autocar fuera un lugar confortable. Él se atrevió:

-          ¿A usted le importaría leerme en voz alta el primer capítulo?

-          ¿Yo?

-          Sí, por favor tiene una voz bonita.

-          Bueno... No sé si le gustará. Tengo un acento horrible.

-          Creo que es adecuado para los personajes, ¿no?

-          Está bien: “Llamadme Ismael. Hace algunos años, encontrándome con muy poco a ningún dinero en el bolsillo y sin nada de particular en tierra que tuviera interés para mí, se me ocurrió ponerme a navegar...”

 

Leído ese primer comentario, Isidro entendió el alma de Ismael, mientras fregaba el barco, trepaba los aparejos o contemplaba la fiera lucha del capitán Ajab. Bajó con lágrimas en los ojos y fue al restaurante en que comían sus pasajeros. Entró en el servicio y se cerró con el pestillo. Lloró al evocar una frase: “¿Quién no es esclavo?”. Desde entonces, se emocionaba al descubrir hábitos perdidos en la noche del tiempo, que traían rutinas de cuando era niño. Hábitos a que hacía referencia en casa o ante sus colegas.

-          Antes de bombillas se utilizaban candiles de grasa de ballena.

-          El siglo pasado sí que los viajes eran largos. Uno salía en barco y podía estar tres años fuera de casa.

-          ¿Os imagináis, si esto es un hueso de pollo, cómo debe ser un hueso de ballena?

-          Jo, papi, qué pesadito te pones a veces.

-          Ah, perdona, hija.

-          Pero eres un cielo...

 

Los compañeros de Isidro le han advertido que resulta peligroso recoger autoestopistas. Su mujer piensa que no tiene edad para hacer servicios nocturnos. El encargado no entiende cómo le gusta el servicio de paquetería. Pero a él le gusta volver solo y, en ocasiones, recoger a personas, sobre todo a chicas que hacen autoestop. Alimenta con ellas sus perversiones secretas.

-          ¿Me lleva?

-          Claro, suba. Buenas noches.

-          Uf, menos mal. Se está haciendo de noche.

-          Pase al segundo asiento y eche la cortina. Así no la verán. Tardaremos tres horas en llegar.

 

En la penumbra, procura dar conversación durante los primeros minutos. Sabe así si el timbre de la voz es agradable y si la chica ha estudiado o no, si está muy cansada y si tiene necesidad de dormir. Si está cansada, coloca la cinta y reduce el brillo del televisor, dejando una voz tenue, como si fuera la radio. Si no es así, se atreve a hacer una petición insólita:

-          Por favor, ¿puede usted leerme un rato?

-          ¿Cómo dice?

-          Delante de usted, en el bolsillo del asiento, hay un libro. ¿Puede abrirlo por la marca y leerme algunas páginas?

-          Eh...Sí, ¿por qué no?

-          Puede encender la luz que hay encima. Muchas gracias.

 

Algunas chicas piensan que el libro contiene algo distinto de lo que indica la tapa. Se asustan y dicen estar muy cansadas. Isidro en estos casos no suele insistir, aunque le molesta que sus pasajeras piensen lo que no es. Pero la mayoría lo abre, busca la marca, comienza a leer y disfruta con él dos, cuatro u ocho páginas.

 

Dependiendo de la duración del viaje.

Ricardo Gómez

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 Este relato del profesor madrileño Ricardo Gómez, resultó galardonado con el primer premio de la cuadrágesima sexta edición del concurso de cuentos Gabriel Miró, organizado por la Caja de Ahorros del Mediterráneo.

Lo publicaron en Ababol, el suplemento de cultura del diario La Verdad, el viernes 15 de junio de 2001. Tengo una fotocopia ampliada de este cuento. Un día A. la trajo a casa del instituto, entusiasmado  y  me la hizo leer. La conservo desde entonces. Como muchas otras cosas.

 

Pero bah, tú que sabrás...

 

 

El hombre que nunca leyó Moby Dick (I)

En el hangar todos sabían que Isidro, cuando volvía con el autocar vacío, solía recoger autoestopistas, fundamentalmente chicas jóvenes, lo que contravenía todas las normas de la empresa. Aun no le habían descubierto, pero era sólo cuestión de tiempo. Meses atrás habían despedido a un compañero tras multarle por detenerse en el arcén, mientras disfrutaba los servicios de una puta de carretera. Su amigo Luis se lo advirtió una vez más mientras estaban en los vestuarios.

-          Un día te pillarán. ¿Es que quieres que te echen? Tienes ya cincuenta y dos años. Piensa por lo menos en Carmen, joder.

-          Que no, hombre, que no me van a pescar.

-          Si quieres darte un revolcón, haz lo que todos. Busca un sitio discreto y para un rato. Nadie se va a meter contigo por un retraso de media hora.

-          Bah, tú que sabrás...

 

Isidro subió sofocado las escaleras de los dos pisos hasta su casa, sintiendo que los años no pasaban en balde. Abrió la puerta y vio desde la entrada el extenso perfil de su mujer, de espaldas en el fregadero. Saludó, colgó en la percha el anorak y cambió las botas por unas zapatillas de felpa antes de pasar a la cocina. Carmen se volvió cuando él destapaba la cazuela:

-          ¿Qué tal el viaje?

-          Bien. Nada que contar. Aburrido, como siempre...

-          ¿Y cuándo tienes el próximo?

-          Esta noche.

-          ¿Cuándo vas a dejar el servicio nocturno? Ya no tienes edad.

-          No empecemos otra vez... Ya sabes que hay muchos gastos.

-          Nos apañaremos. No necesitamos que salgas por ahí por las noches, a romperte la crisma en cualquier carretera.

 

Era la discusión de siempre. A Isidro le habían ofrecido un colegio y una fábrica, en lugar de los viajes nocturnos, pero estos tenían un plus que venía bien para pagar los estudios de lo chicos. Además, le gustaban esos viajes, cuando regresaba con el autocar vacío y recogía muchachas que hacían autoestop. Una o dos veces a la semana, llevaba a cabo sus fantasías, que le devolvían un placer infinito. Más de lo que nadie hubiera podido sospechar.

-          ¿Vienen los chicos a comer?

-          No creo. Manu tiene prácticas en el instituto hoy y Ángela se queda estudiando en la universidad. Andan de exámenes.

-          ¿Y estudian?

-          Parece que sí.

-          Eso es lo que hace falta. Que no se vean como su padre.

 

Mientras iba al baño, pensaba que quizá Carmen y Luis llevasen razón. No tenía edad para ciertas cosas y además su conducta acarreaba cierto peligro. Incluso perder el trabajo era leve, en relación con otros riesgos. Bajo el agua, se quitó el sudor propio y el olor ajeno. Como siempre, notaba en la ducha, el cansancio de noche en vela. Tomaría algo y se metería en la cama hasta las tres, a tiempo de comer con su mujer.

-          ¿Y dónde vas?

-          A Sevilla. Paquetería de jubilados. Los recojo el viernes.

-          ¿Así que vuelves mañana?

-          Sí. ¿Me pasas la sal?

-          Tomas demasiada sal y duermes poco.

-          Bueno, de algo hay que morir, ¿no? Hay peores trabajos.

 

Paquetería. En la empresa llamaban así a tomar un grupo, dejarlo en destino y volver de vacío. La nocturnidad añadía un plus al kilometraje. Ya no hacía salidas de varios días. Aunque esos viajes dejaban algún dinero en dietas, en realidad se iba lo comido por lo servido. Antes dormía en pensiones de mala muerte para ahorrar unos duros, pero ya no tenía edad para soportar camas con chinches. Los compañeros no entendían por qué solicitaba servicios de este tipo.

-          En los viajes de acompañante al menos recibes propinas.

-          Y además siempre puedes ligar con una extranjera. Ja, ja.

-          A mí me gusta viajar solo, y no estoy interesado en ligues.

-          Ya, pero recoges chicas de paquete. A ver si un día cuentas...

-          Bah. No entendéis nada.

 

Su perversión tenía origen en un viaje escolar, tres horas de ida, otras tantas de vuelta. Con chicas de doce o trece años, con falditas hasta la rodilla y calcetines hasta las corvas. Las profesoras pusieron en el vídeo Moby Dick. Cuando las niñas comprobaron el formato en blanco y negro, los diálogos densos y la ausencia de héroes jóvenes, se desentendieron de la pantalla. Todas, salvo la rubita pecosa, que en la fila de pasillo siguió la película con interés. Por encima del alboroto de sus compañeras.

-          Puaj, una película en blanco y negro...

-          El de la barba es el tatarabuelo de Tom Cruise. Ja, ja...

-          Yo quiero ver tíos en bolas.

-          ¿Quién ha sido la descarada? Marta, ¿has sido tú...?

-          ¿Ve como la tiene tomada conmigo? Yo no he dicho nada.

 

Tantos años en carretera le hacían notar el paso del tiempo. Las niñas, sobre todo las de colegios de monjas, eran unas pervertidas. Nunca antes se habrían movido en los asientos dejando a la vista sus braguitas, por ejemplo. El viaje fue una tortura. No sólo por la conversación obscena de las dos del asiento de atrás, que aprovechaban la ausencia de sus maestras para hacerse confesiones indecentes, sino por el poco recato de casi todas al mostrar sus piernas, sentadas, tumbadas o de rodillas en los asientos. Las cosas por la ciudad debieron constituir un suplicio para las maestras porque éstas, a la vuelta, tomaron una decisión drástica:

-          Sentadas por orden alfabético. Y sin rechistar.

-          La que hable irá el lunes a ver a la madre directora.

-          Y el lunes entregáis un resumen de la película.

-          Jooo...

-          Con un retrato psicológico de los tres protagonistas.

 

Se puso de nuevo Moby Dick. Calmado el rebaño por el cansancio, sin la distracción obscena de piernas semiabiertas, Isidro se interesó a mitad de película por la historia, más contada para la radio que para el cine. Las maestras mantuvieron a las niñas sentadas y sin vocear. Al llegar al colegio, a las diez, la película había acabado y las alumnas dormitaban en sus butacas. Si antes había costado que estuvieran quietas, ahora el trabajo era despertarlas.

-          Niñas, hemos llegado. Despertad a las dormilonas.

-          Vaya día más mierda. Encima, la ciudad era una porquería.

-          No olvidéis nada en los asientos. Y que quede todo limpio.

-          Vaya rollo de peli. Profe, ¿nos perdona el resumen?

-          Ni hablar. Y ya hablaremos el lunes.

 

(continuará) 

Estrellas fugaces

Ayer por la noche estaba fumándome un pitillo en la ventana (oh, qué raro...casi todas mis historias empiezan así :D) y de repente algo me hizo alzar la vista. Un reflejo, intuición, no sé. Pero levanté la vista y la vi, cruzando por delante de mí tan cerca que parecía que rozaba los tejados.

Al principio pensé que era un petardo porque nunca había visto una estrella fugaz tan cerca. Pero no hizo pum, y no le sucedieron más. Simplemente desapareció detrás de los tejados. Visto y no visto. Tres segundos en los que no da tiempo a cerrar la boca.

Y después sonreí. Porque la estrella fugaz me había elegido. Quería que yo la viera. Y no supe que decirle.

¿Pediste un deseo? me preguntaba alguien a quien le contaba el episodio mágico. Pues... no sé, sí creo que sí. No sé...fue todo tan rápido, la verdad. Es que no estaba mirando, y no esperaba ver una estrella fugaz TAN cerca, y menos desde aquí y...y...y...

...y resulta que al final sí debí hacerlo. Y esta noche aquí estaba, debajo de mi ventana, mi deseo, ese que se me escapó sin pensar (porque yo a las estrellas fugaces siempre les pido que me toque la primitiva. Me fallaron los reflejos).

Y yo en pijama y sin peinar, claro...

(suspiro de resignación)



Sólo ha sido ahora cuando he conectado los dos episodios mágicos. Estas cosas es probable que no me cambien la vida, pero desde luego hacen que sienta que merece la pena vivirla. Y me pintan una sonrisa para el resto del día. :)

Meme moria

Nadie se acuerda .  Yo también.

 

Algunos recortes:

Aznar autoriza que representantes del Gobierno dialoguen directamente con ETA

Aznar promete a ETA iniciar el proceso de paz si demuestra que acepta las reglas democráticas.

Aznar estudia anunciar en los próximos días el acercamiento de presos de ETA

Aznar emplaza al entorno de ETA a responder a su oferta de diálogo

Borrell ofrece a Aznar el apoyo del PSOE para alcanzar la paz

El Gobierno negociará con ETA su reinserción en la sociedad vasca.

El Gobierno ordena al Cesid que tienda puentes a ETA.

El Gobierno estudia nuevos traslados de presos de ETA antes de Navidad.

El PSOE respeta y apoya las medidas del Gobierno.

El Gobierno admite contactos con el entorno de ETA.

Aznar reafirma estar dispuesto "al perdón y la generosidad".

Aznar: "Merecería la pena la generosidad si así lográsimos la paz".

Piqué aclara que el Gobierno está dispuesto a dialogar "directamente" con ETA.

Aznar no exigirá a ETA entregar las armas.

Aznar promete a Pujol explorar "todas las posibilidades de diálogo" para acabar con ETA.

311 presos de ETA excarcelados durante el mandato de Aznar, 61 de ellos con penas de más de 20 años

 

 

Instrucciones del meme: que lo cuelgue quien quiera.

Mi minuto de gloria

Ejejeje

Mañana creo que saldré en los periódicos. Increiblemente no he matado a nadie, aunque sí que he dejado un poco muelto a parte de la curia local (con una gran sonrisa, sin levantar la voz y con muuuuucha educación, eso sí) para despiporre de la prensa, que me ha entrevistado después. Lástima, porque resulta que el concejal de vivienda Delegado de la Consellería de Vivenda e Solo (que es parecido pero no es igual) no está mal. Mira tú.

Es lo que tiene venir a hacerse fotos a los barrios. Los indígenas podemos aprovechar la ocasión para hacer preguntas comprometidas.

Se siente. No vengan a joderme a mi casa, y yo prometo no acercarme a la suya.

(Si yo decido vestirme, peinarme y ponerme presentable para bajar a la calle, y vencer mi timidez y sentido del ridículo para asaltar a una comitiva municipal con un: hola buenas, ¿son ustedes los que van a humanizar al barrio ?..., es que ya me han hinchado las narices a base de bien, que esa es otra.)

§ Actualización: Os pongo un enlace a los polvos de los que vienen estos lodos... por algo celebraba yo que se fuera Paco.

Me pregunto si esto de humanizar el barrio (we are the robooooooots, we are the robooooots), además de abrir al tráfico un barrio hasta ahora peatonal y tranquilo y tirar chalets adosados en mal estado (ahhhmmm....me pregunto a cuál se refieren, porque de hecho los chalets son lo único que está en buen estado aquí, además de la menda lerenda) también incluirá humanizar a los niños kubrikianos que veo por mi ventana. ¿Les recordáis? Esas dulces criaturitas de las que hablaba este verano. Pues ellos llevan varios meses saliendo en los periódicos, pero este fin de han conseguido salir en la tele. Incluida la 1. La noticia esta .

§ Actualización 2:  Salí, salí. Por supuesto la periodista no puso ni una cosa bien. No sé si enviar al periódico una carta al director o un CV. XD